Esto también pasará
Es una frase que escuchamos con frecuencia. La gente suele decirla cuando estamos atravesando un momento difícil—y aunque hay una verdad profunda y mucha sabiduría en este mantra, también puede ser complejo.
Necesitamos ser conscientes de cuándo y cómo usamos esta frase con los demás, y de cómo nos relacionamos con ella en lo personal.
Entonces, ¿cómo podemos realmente integrar “esto también pasará”?
La frase “esto también pasará” nos recuerda que la vida es transitoria. Que todo es temporal, que nada dura para siempre. Esto aplica tanto a los buenos como a los malos momentos. La idea es no aferrarnos demasiado a nada, porque tarde o temprano, todo cambia.
Pero acá está la parte delicada: a veces, esta frase puede minimizar sin querer el dolor que alguien está viviendo.
Las personas enfrentan desafíos reales y profundos a lo largo de sus vidas, y es importante no restarles peso. También es esencial no comparar nuestro dolor con el de otras personas.
Recordarte que nada es eterno puede ayudarte a valorar más el momento presente y a aceptarlo tal como es. También puede darte fuerza para seguir adelante, sabiendo que los momentos difíciles tienen fin.
Y muchas veces, cuando miramos hacia atrás, nos damos cuenta de que aquello que parecía insoportable no fue tan terrible como lo vivimos en el momento—y que, al final, las cosas encontraron su lugar.
Recordá ser consciente.
Tenemos que ser cuidadosos al decir estas palabras—a los demás y a nosotras mismas. Es importante reconocer la dificultad y el peso de cada experiencia con empatía.
Todas hemos atravesado momentos de dolor. Todas hemos encontrado formas de seguir. Nadie había vivido una pandemia global antes—y recién ahora estamos empezando a entender el impacto que tuvo en nuestras vidas, nuestra cultura y nuestra economía.
Entonces, ¿cómo podés empezar a vivir con esta filosofía?
Una forma es a través de la atención plena. Mindfulness es la práctica de estar presente en el momento, observando tus pensamientos y emociones sin juzgarlos. Es una herramienta poderosa cuando te sentís abrumada, ansiosa o estresada. Te permite tomar distancia y ver los problemas desde otra perspectiva.
Otra forma de integrar esta verdad es aceptar el cambio. El cambio es inevitable, aunque a veces nos cueste atravesarlo. Recordar “esto también pasará” puede ayudarte a soltar lo que ya no te sirve y abrir espacio para lo nuevo.
Y por último, aunque la vida cambie constantemente, hay cosas que permanecen: tus valores, las personas que amás, tu fortaleza interna. Cuando te sostenés en esas bases, podés atravesar cualquier tormenta.
Así que la próxima vez que te sientas perdida o sin rumbo, recordá esto: esto también pasará.
Practicá la presencia. Aceptá el cambio. Volvé a lo que realmente importa.
Eso es lo que te va a sostener y te va a ayudar a salir más fuerte del otro lado.
¿Qué podés controlar?
La vida enseña en cada experiencia—y aunque no podemos controlar todo, sí podemos elegir cómo respondemos.
Al final del día, hay solo dos cosas que realmente están en nuestras manos: nuestra actitud y nuestro esfuerzo. Todo lo demás escapa de nuestro control.
Y ¿sabés qué? Hasta ahora has superado el 100% de las tormentas que atravesaste.
Es importante reconocer que la vida es, muchas veces, una montaña rusa emocional. También es esencial permitirte sentir todas esas emociones—y confiar en que van a pasar. Tal vez no sepas cuándo, pero van a pasar. Eso también es parte del proceso.
Puede que esta etapa se sienta imposible. Injusta. Frustrante. Dolorosa. Infinita.
Pero con cada tormenta que pasa, te volvés más fuerte. Más clara. Más resiliente.
Y esta parte del camino, algún día, se convertirá en parte de tu historia.
Hay luz adelante. Respirá profundo. Sostenete.
Porque esto también pasará.
— Carol

